La familia es muy importante, el hogar es nuestro punto de partida como dijo D. Winnicot, pediatra psicoanalista francés, hace más de 100 años. Y es que la familia es el primer laboratorio de relaciones humanas, es donde aprendemos a relacionarnos con el mundo, con la pareja, con el estudio, con el trabajo, con los otros, con nosotros mismoS. Es ahí donde desarrollamos los valores rectores de nuestra existencia futura. Si ese “Tenemos que mantenernos juntos y unidos por nuestros dos hijos” de la pregunta, conlleva un ejercicio adulto de reflexión, de decisiones y acuerdos por la pareja, vale la pena intentar hasta lo imposible por mantenerse unida, por lograr construir un vínculo amoroso sano. Esto quiere decir, donde ambos miembros de la pareja se sientan tranquilos, confiados, a gusto. Construir un vínculo, bajo los acuerdos que sean, pero que les permita seguir creciendo como personas es un vínculo adulto, y por ser de adultos es capaz de transformarse, de adaptarse o de separarse también. Hay parejas que deciden convivir bajo el mismo techo como padres y funcionan bien, mientras no finjan ser una cosa que no son.

 

Entiendo que tu pregunta apunta a la pareja que cree debe permanecer unida como pareja, haciendo “como si fueran”, a pesar de no querer, de no estar bien,  pensando en el bienestar de los hijos. Esta pregunta deja ver el supuesto de que la familia unida “a toda costa” es lo más importante para que los hijos sean felices.  Aquí paso a tu otra pregunta: ¿Mantenerse unidos, solo por los hijos, es una decisión acertada?:

 

No se puede categorizar una respuesta… hoy no caben las posturas dogmáticas como antes que ya estaban dadas las respuestas por la religión o por la tradición social o familiar… hoy sabemos muchas cosas que antes no se sabían, como por ejemplo sabemos acerca de niños, de cómo piensan, de cómo sienten, qué necesitan. Hoy sabemos que la pareja es lo que se produce de la interacción de un YO más otro YO, que son dos individualidades y que la mujer es igual de importante que el hombre. Hoy para responder esta pregunta, necesitamos hacernos más preguntas; por ejemplo: ¿qué necesitan los niños para crecer sanos, para ser felices? ¿Será que necesitan Parejas actuando “como si”? O necesitan adultos auténticos, sensatos capaces de asumir sus adversidades de una manera constructiva? Eso depende de qué queremos enseñar a nuestros hijos. Si mi objetivo es que sostengan una familia porque para mí ese es el valor más importante, aún por encima de mi desarrollo personal, o porque eso me hace sentir realizado, pues eso debo hacer, sentir y asumir, es decir ser feliz con eso; si mi objetivo es que aprendan a escuchar su corazón y tomar decisiones, pues eso debo hacer conmigo.  Lo que los niños necesitan es coherencia, que lo que yo les proponga como valor de vida, sea porque lo vivo, porque estoy convencido. Recuerdo muy bien las palabras de mi maestra de último año de Universidad: “un ser humano tolera más la verdad por dura que sea, que el engaño” y esto es lo que propongo: aprovechar las crisis, el desamor, la incompatibilidad, el cansancio, para crecer, para transformarse y esto requiere valentía. Valentía para decidir ser feliz, valentía para presentar la verdad a los hijos y valentía para acompañarlos a enfrentar la realidad por dura que sea.

 

Los padres antes que ser padres son personas y merecen encontrar su punto de equilibrio, su lugar que les permita seguirse desarrollando personal y espiritualmente, obvio que ya no pueden decidir como si estuvieran solos, ahora es necesario que decidan con la responsabilidad de ser el modelo para sus hijos y aquí si soy enfática en mi posición: debemos ser modelos dignos de imitar si queremos generar cambios en nuestra sociedad.  Esa es nuestra responsabilidad con los hijos: asumirnos como adultos. Los niños necesitan adultos capaces de tomar decisiones desde la conexión del corazón. Esto les abre caminos, les  abre puertas a otras dimensiones.

 

Separarse… esto no es fácil, es doloroso, a pesar de ser una decisión sensata en muchos casos. Asumir la muerte de un vínculo de pareja duele tanto o más que la muerte de un ser amado. Es un ser que se desintegra y yo pensaría por mi experiencia en el trabajo con parejas que más que por los hijos, muchas personas deciden quedarse unidas por miedo a sentir el dolor, por la angustia que genera dar el paso a los desconocido, por no saber cómo será la vida después, por temor a enfrentar el hecho: el rompimiento, la finalización. Esto es nuevo, antes las parejas no se separaban. Esto duele y mucho!

 

Una sana separación, acompañada, comprendida, puede ser más enriquecedora para los hijos que “hacer como si” por ellos. Los niños pequeños que viven en medio de una pareja que hace “como si” crecen con la confusión del vínculo. Ven una cosa, pero perciben otra. Ellos son como un scanner del mundo emocional de la pareja; la pareja es la que construye su mundo interior, la manera como el padre se relaciona con la madre y cómo ella recibe y traduce lo que él le da, para a su vez entregarlo a sus hijos. Es lo que en NaSerfeliz llamamos la Cuna emocional para criar hijos tranquilos y felices.

 

– ¿Quién gana y quien pierde con esta decisión?

Si los miembros de la pareja deciden sostener el vínculo herido, triste, aburrido,  pensando en el bienestar de los hijos a costa de su propia felicidad y desarrollo personal, creo que todos pierden. Se pierde la oportunidad de ejercer valores como la libertad, la compasión, la solidaridad y el perdón; no desarrolla la valentía necesaria para emprender esta aventura que nos ofrece la vida de ser humanos con luces y sombras, con aciertos y desaciertos, con cambios. Esto se aprende en las relaciones humanas que no son estáticas si no vivas, que se transforman.  Se aprende a vivir hacia afuera aparentando ser feliz y esto arruga el corazón o lo endurece. Y corazones endurecidos, tristes, apagados, que no brillan… es triste.

PAULA  ECHEVERRI V.
PSICOLOGA, EXPERTA EN ACOMPAÑAMIENTO A LA MATERNIDAD / PATERNIDAD
DIRECTORA Y FUNDADORA DE WWW.NASERFELIZ.COM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *